hang es un carácter chino que significa “por encima”. Un carácter que corresponde sobremanera con la filosofÃa del trazado de Herman Tilke: la arquitectura en su máxima expresión y por encima del resto. No hay más que ver las impresionantes gradas con capacidad para doscientos mil apasionados aficionados, con una especial mención a la levantada sobre la recta principal, donde casi treinta mil espectadores pueden ver el ochenta por ciento de todo el circuito.
Nick Heidfeld rinde homenaje al coloso arquitectónico en sus recientes declaraciones: “Cada vez que venimos aquà uno se queda impresionado. No hay nada parecido a la altura del paddock y de las tribunas“. Quizá por eso el trazado del circuito chino donde este fin de semana se disputará la penúltima prueba del mundial 2008 tiene la forma de “shang” sobre el mapa. Tampoco es de extrañar que el circuito sea el más caro construido hasta la fecha, con un costo aproximado y calculado en doscientos cincuenta millones de dólares.
Fue el 26 de septiembre de 2004 cuando los Fórmula 1 pisaron su asfalto por primera vez. Entre los competidores, todos escudriñaban sin perder detalle la trazada de cada rival en la primera curva: una especie de caracol que se va cerrando poco a poco. Nadie sabÃa exactamente cuál era la mejor manera de pasar por ese punto del trazado a la mayor velocidad posible. Michael Schumacher fue uno de los primeros en probar la escapatoria de dicha curva cuando, en su turno de la sesión del sábado, hizo un trompo y quedó fuera de la pista.
Una buena muestra de las complicaciones que plantea un viraje prácticamente inédito en el mundial. Rubens Barrichello, entonces de Ferrari, se proclamó primer vencedor en el primer gran premio chino.
En esta novÃsima pista es fácil adentrarse en los 320 kilómetros por hora por las largas rectas. Sobre todo en la trasera, justo antes de la entrada a meta, compuesta por una lÃnea de asfalto de un kilómetro de longitud. Allà se producen los principales intentos de adelantamientos y, también, el mayor número de errores de pilotaje.
El mundial llega a China caldeado por la intervención de los comisarios en los hechos deportivos. Las sanciones y penalizaciones están a la orden del dÃa. En Japón Hamilton, Massa y Bourdais fueron sancionados por acciones antideportivas. La polémica llega cuando lo que antes se decidÃa sobre la pista ahora ocurre en los despachos.
Para el tricampeón Niki Lauda, la intervención de la FIA siempre es necesaria, pero últimamente resulta excesiva: “Me preocupa que los comisarios se involucren tanto para controlar lo que hacen los pilotos. Los comisarios deberÃan intervenir sólo cuando ocurre algo serio“.
Deportivamente, Hamilton llega lÃder a una pista que le causa pesadillas: el año pasado perdió buena parte de sus aspiraciones a campeón del mundo cuando sus neumáticos comenzaron a desfallecer y su equipo no le llamó para cambiar las ruedas. Para colmo de males, al entrar a cambiarlas lo hizo tan deprisa que se salió de la pista y acabó atorado en la arena. Para entonces, Fernando Alonso estaba a punto de adelantarle, aunque fue Kimi Räikkönen quien se llevó la victoria. Este año Ferrari preferirá que sea Felipe Massa el piloto que alce el trofeo de campeón para seguir manteniendo opciones del mundial.
Por su parte, Alonso llega aquà con dos victorias inesperadas pero también merecidas. Con la moral por las nubes y con mucha ilusión, el español de Renault le sabe sacar el gusto a un trazado moderno con espÃritu competitivo: “Es nuevo pero con carácter“. Él nos explica algunas caracterÃsticas del circuito sobre el que su R28 deberá volver a sacar lo máximo de sÃ: “El circuito plantea varios e interesantes retos: cuenta con largas rectas, curvas de alta velocidad, pero también con virajes lentos. Asà que una vez más se tratará de encontrar una buena puesta a punto para disponer de un buen equilibrio en el coche y que éste sea estable en las curvas, sin perder por ello velocidad punta en recta. En eso es precisamente en lo que nos centraremos en los entrenamientos del viernes“.
En comparación con otros trazados mÃticos pero vetustos, como Mónaco o Canadá, China destaca por su amplitud: construido sobre un antiguo pantano y dentro de un lago, los pilotos y mecánicos disfrutan de espacio tanto en los garajes como en la misma pista y escapatorias, como explica Alonso: “La pista es muy ancha y ha sido diseñada para facilitar los adelantamientos. Todas las instalaciones aquà son enormes. Estoy deseando subirme al coche este fin de semana, ya que se trata de un circuito muy interesante para pilotar un Fórmula 1“.
Sanghái es todo lo contrario a un circuito urbano: olvÃdense de Mónaco, Valencia o Canadá. Aquà todo está pensado a lo grande: grandes escapatorias, grandes curvas, grandes rectas… ¿Grandes adelantamientos? En principio, sÃ. Asà lo dejan claro casi todos los pilotos, como el polaco Robert Kubica en estas declaraciones de esta misma semana: “Seguramente podremos adelantar en la larga recta“.
Aunque, claro, no todo el mundo está de acuerdo; Bob Bell, director técnico de Renault, cree que el trazado no es nada del otro mundo: “Es un circuito moderno no especialmente técnico, dentro de la media del campeonato en cuanto a velocidad media y carga aerodinámica. No tiene grandes oportunidades de adelantamiento“. Eso sÃ, la combinación de curvas está garantizada: “La pista ofrece una gran variedad de curvas lentas y rápidas“, comenta Kubica.
En el apartado técnico, el director técnico de BMW nos explica cuál es la estrategia más recomendada: “La pista exige una alta carga aerodinámica. Hay que refrigerar bien el coche por las altas temperaturas. Las frenadas son también fuertes para poder entrar bien en las curvas también hay que tener en cuenta las irregularidades del asfalto“. El pobre Juan Pablo Montoya sufrió una de esas irregularidades, aunque se trató en realidad de una tapa de alcantarilla que, en la cita inaugural de 2004, se levantó en plena carrera destrozándole el coche. Una paradoja en un trazado que se presentó como estandarte de la seguridad y modernidad.

















