La radio puede jugar malas pasadas si está abierta. Eso le pasó a Lewis Hamilton, cuyo exasperado grito (“¡Vaya maldita y terrible idea! ¿Quién me ha llamado a boxes?â€) se escuchó por medio mundo durante la retransmisión del Gran Premio de Australia.
Hamilton realizó dos paradas, lo que no pareció la mejor opción a final de la carrera, sobre todo viendo a Jenson Button ganar la prueba.
El patrón del equipo, Martin Whitmarsh, disculpa ahora las palabras de su piloto: “Asà es Lewis. Es apasionado; le gusta ganar. Le gusta hacerlo todo bien. Es duro consigo mismo y con el equipo. Y asà es como funcionaâ€.
Pero Hamilton no puede ocultar su frustración: el accidente con Mark Webber fue la puntilla a un fin de semana muy duro, que comenzó el viernes con un arresto policial, continuó el sábado con una horrible sesión de entrenamientos y finalizó con un sexto puesto casi insÃpido en carrera: “Creo que me merecÃa algo mejor. Estoy contento por el trabajo que hice: todo el mundo delante de mà hizo una sola parada; yo hice dosâ€.
Martin Whitmarsh comprende a su pupilo. Comprende su frustración, su rabia, su desolación al tener al alcance a los dos Ferrari en las últimas vueltas y terminar tan lejos del podio. Aunque algunos miembros de la prensa han criticado a Lewis por sus palabras cuando la carrera aún no habÃa terminado (acusándole de falta de profesionalidad), Martin lo ve desde otro lado: “Si Lewis no estuviera decepcionado y frustrado, me preocuparÃaâ€.
Dos o una parada. La clave de Melbourne estuvo prácticamente ahÃ. Quienes pararon dos veces al final se arrepintieron, como Rubens Barrichello (“Pensé que todos iban a pararâ€). Muy al contrario que Fernando Alonso, lÃder del mundial con Ferrari, que aunque pensó en dicha posibilidad, finalmente la descartó: “SÃ, hablamos sobre ello, pero en la simulación parecÃa que serÃa más rápido si Ãbamos con un solo juego de neumáticos hasta el finalâ€.
Fuente: thef1.com

















