Todos conocemos la marca BMW, sobre todo por los coches que ruedan por nuestras ciudades, pero también por la Fórmula 1.
El motor de los monoplazas de BMW P86/8 tiene la tecnología suficiente para alzar a sus pilotos a los más alto en cualquier circuito del mundial de Fómula 1, sin embargo el motor es mucho más que un motor, tiene más tecnología de la que podamos suponer.
Como cualquier motor antes de funcionar al 100% se precisa de un calentamiento, este se realiza de forma estática(no hace falta que el monoplaza se mueva) antes de un Gran Premio, durante el “programa de calentamiento” el BMW P86/8 se alcanzan únicamente 8000 rpm, esto basta para elevar la temperatura del motor a 110 Cº, que es la temperatura idónea para un perfecto rendimiento del músculo de acero.
Los ingenieros del BMW Sauber F1 Team ajustan los parámetros para adaptar el comportamiento del BMW a cada circuito, para esto usan portátiles de la marca Dell, la cual es la Socia Oficial del equipo. Así también los pilotos pueden realizar sus ajustes durante una carrera.
Los ingenieros conectan sus ordenadores DELL al BMW P68/8 para recibir todos los datos que desvelan el rendimiento del motor. Además se utilizan programas sofisticados preprogramados que hacen que la tarea de poner en marcha el motor se realice mediante un simple botón.
A los pilotos se les concede una vuelta de reconocimiento 30 minutos antes del inicio del Gran Premio. Después de esto tienen que colocarse en la posición de salida o dar otra vuelta para después entrar de nuevo a boxes. Los ingenieros seleccionan un programa específico para esta “fase de pre-salida” para consumir lo mínimo en dicha vuelta. Además, la cantidad de combustible para la carrera se debe pensar antes de la última sesión de clasificación del sábado, por esto las revoluciones de esa vuelta son bajas, para no desperdiciar combustible.
Ya en la parrilla, los ingenieros del BMW Sauber F1 Team se conectan de nuevo al BMW Sauber F1.08 para encontrar los parámetros perfectos para la vuelta que precede a la carrera posterior.
En la vuelta de formación, los coches ya cuentan con el “setup” de carrera. Los neumáticos y los frenos deberían alcanzar las temperaturas adecuadas. Robert Kubica y Nick Heidfeld tienen que encontrar “huecos” durante dicha vuelta para “preparar” el monoplaza.
Una vez el ritmo de carrera queda “fijado” depende de Nick Heidfeld y de Robert Kubica manipular la configuración del motor y adaptarla según consideren oportuno. La telemetría bidireccional se ha prohibido en la Fórmula 1, esta permite a los ingenieros de boxes medir en sus monitores cuándo y en que momento son necesarios los ajustes. De esta manera cualquier modificación es decisión personal de los pilotos, que utilizan los botones y conmutadores que el volante del BMW Sauber F1.08 lleva incoporados.
Escrito por Pablo |