Guapo desde luego no es, pero eso no te hace ni más rápido, ni más eficiente, ni más concentrado. Ya el año pasado demostró algunas de las cualidades mostradas hoy, como el de respetar los semáforos rojos, mientras que Fisichella o Massa hicieron lo mismo que el ex líder del mundial, y gran perdedor del GP de Canadá: Lewis Hamilton, es decir hacer caso omiso del mismo.
Así pues Robert Kubica se ha encaramado a lo más alto. Sí, literalmente a lo más alto, ganador de su primer GP con BMW Sauber y líder del mundial. Un día para recordar, la irrupción de un chico callado, discreto, y seguro en el estrellato definitivo de la F1.
Pero empecemos las cosas por el principio, y no por el final. Ya desde Mónaco, la sensación en el paddock era que BMW podía haber llegado más alto, y que la victoria estaba muy cerca. El año pasado, a pesar del accidente de Robert, BMW estuvo a gran altura y muy cerca de los grandes, sólo el SC arruinó las carreras de sus chicos. Así que este año, no tenía por qué pasar lo mismo.
Pocos minutos antes de la carrera, un letrero de dirección de carrera indicaba que la lluvia no iba a parecer ni por asomo. Y no sólo eso, sino que yo mismo recibía una llamada que me iba a provocar cierta inquietud. Era mi amigo ‘Kuki’. No sé si acuerdan, pero es el mismo con el que Kimi suele estrellarse en la carreras, y Alonso no llegar al final de ellas. Bien, pues ‘Kuki’, iba a acudir a ver la carrera con nosotros, y eso sólo quería decir una cosa, que tanto las carreras de Kimi, como las de Alonso peligraban seriamente. (Desde aquí un gran saludo a ‘Kuki’, al que apreciamos muchísimo, y que se casa por fin con Estefi).
Como siempre, Kuki, llegaba un poco tarde, por la dichosa huelga de los transportistas y las susodichas colas en la gasolineras. Así que le tuvimos que contar el inicio de la carrera, donde Hamilton, después de una salida muy controlada, mantenía la posición frente a Kubica que era atacado por Raikkonen. Mientras, Alonso, perdía la posición frente a Rosberg, que llevaba los ‘option’ por lo que posiblemente iba con una estrategia más agresiva y corto de gasolina. Apunto de pender la posición con Massa, Alonso, por el interior de la 2 aguanta, a Massa y se mantiene ahí.
Las posiciones en carrera eran por tanto: Lewis, Kubica, Kimi, Rosberg, Alonso y Massa. El resto de pilotos navegaban entre el dificultoso asfalto canadiense, y entre la sepiolita repartida en la curva 10, donde había que hilar muy fino, como si tuvieses que enhebrar una aguja de modista.
La carrera discurrió tediosa hasta que el artista del piano, Adrian Sutil, se encargada de bajar de la nube en la que estaba desde lo de Mónaco. En un símil del año pasado, provocaba un SC en la vuelta 13, un poco antes de la chicane del puente. La situación era peligrosa, y el SC estaba cantado, y de escándalo. La dirección de la carrera se hacía de rogar horrores, planteándonos si la presencia de Lewis Hamilton tenía que ver con que no desplegaran a Bernd Maylander en su maravilloso Mercedes SLK.
Sólo tuvieron que pasar 4 vueltas más, dos incendios en el abandonado Force India, un comisario corriendo con la pista, un extintor apagando los incendios y una humareda de escándalo. Y entonces, ya con las manos en la cabeza de medio mundo, sacaron a pasear al coche de seguridad. ¡Por favor!… creo que la FIA se lo tendría que hacer mirar, y sobre todo el ¿bueno? de Charlie Withing.
Una vez dicho esto, estaba claro que las carreras de lo principales corredores estaban prácticamente sentenciadas, sobre todo aquellos como Hamilton o Rosberg que iban algo más cortos que el resto. En la vuelta 19, se abre el pit lane, y de forma sorprendente entran todos los líderes a repostar: Hamilton, Kubica, Kimi, Rosberg, Alonso y Massa. ¿Pero como, Alonso? ¿Si todo indicaba que tenía gasolina hasta la vuelta 23? Momento de duda, supongo, pero un gran error de Renault, como bien se encargó de recordar un enojad(ill)o Alonso al final de la carrera. Con esas 6 vueltas más de gasolina, la victoria era un sueño que se antojaba una realidad.
Un realidad que se convirtió en pesadilla, como estas dichosas normas del SC. Aquello que no quería conseguir la FIA, que era un tráfico desmesurado en pits durante un SC, se consiguió de otra forma. Todos repostan, y salen raudos y veloces hacía la salida del pit lane. Como siempre al fondo del carril de boxes se observa el exterior de la curva 2. Kimi y Kubica se emparejan, con Hamilton rebasado por ambos. Pero un pequeño detalle se le escapa al hijo de Don Antonio Hamilton: ¡en la F1 también existen los semáforos, chico!. No sabemos si concentrado, o un poco molesto por haber perdido la posición, no vio las luces, y mientras que Kimi y Kubica ralentizan su marcha y frenan, Lewis hace caso omiso, poniendo su bonito casco amarillo bajo el alerón rojo corso del Ferrari de Raikkonen. ¡Tremendo! ¡increíble! ¡casi nos da un pasmo!… Hamilton y Kimi fuera de carrera, un incidente de carrera que va a será investigado. Hamilton había dado el ‘do’ de pecho para pasar de estrella a estrella’do’.
Pero la carrera seguía adelante, con Heidfeld dominado, seguido de Barrichello con gasolina hasta en la oreja de Dumbo, y otros pilotos a una parada. Kubica y Alonso circulaban 10º y 11º, esperando a que los pilotos a una parada empezaran con el baile en boxes. Este iba se iba a demorar hasta la vuelta 28. En dicha vuelta cargaban a Heidfeld hasta el final, como bien indicaban sus neumáticos ‘option’. En la vuelta de incorporación de ‘Robinson Crusoe’ Quick Nick, aparecía por delante de Robert y Alonso, en un maravilloso trabajo del alemán. Pero la alegría le duraba poco, pues una vuelta después le pasaba Kubica en la curva 1, mientras que a Alonso le era imposible seguir la estela del polaco.
¡Otra vez! La pesadilla alemana de Alonso aparecía de nuevo. Y aquí se acabó la carrera del asturiano. Estaba muerto detrás de un coche cargado hasta el final, y sin la punta ni la tracción necesaria para rebasarlo. En ese momento, seguro que Fernando se acordaba en arameo de la familia de Pat Symons. Punto final, c’set finie, así que ya sólo le quedaba arriesgar, y por tanto, estrellarse. Un estrellado más de la carrera.
Barrichello se permitía mientras liderar una carrera desde su época Ferrarista, y se mantenía en pista como buenamente podía. Al mismo tiempo, Kubica, seguía a lo suyo; es decir, forjar una ventaja de unos 25 segundos para cubrir a Heidfeld, y rebasarlo. Como que iba a suceder en la vuelta 48, saliendo por delante de Nick claramente. Y poco más. Se iban a mantener las posiciones de podio, con el resto de autos locos, parando a repostar y configurando las posiciones finales. A destacar una brillante recuperación de Massa, que tuvo que esperar en el box detrás de Kimi, volver a repostar, aún no sabemos por qué, y adelantar de una tacada a dos pilotos en la horquilla.
Y se llegaba al final de la carrera, con un espectacular doblete de BMW, con el Dr. Theissen eufórico en el podio, y las gradas del circuito Gilles Villeneuve repletas de banderas rojas y blancas. A la alegría de BMW se unía la de Red Bull, donde el veterano DC, se encargaba de conseguir más puntos para superar a un desastroso equipo Renault que puede empezar a olvidarse de Alonso en 2009 después de las últimas actuaciones del muro de boxes. En cuarta posición llegaba Glock, seguido de Massa, Trulli, Barrichello y Vettel.
La conclusión del GP es clara, BMW sigue adelante, y Robert Kubica gana su primera carrera en el mismo lugar que el año pasado renació. Una verdadera estrella, discreta, con un padre discreto, y un gran provenir por delante.
En cuanto a Ferrari, McLaren y Renault, poco más se puede decir, unos por pilotos y otros por fallos de equipo, se estrellaron estrepitosamente en la visita al nuevo continente. En Ferrari deben a empezar a pensar en el futuro, y no creo que BMW deje escapar a su joya. Afortunadamente para todos, en Francia todo quedará atrás, todo excepto esa investigación del incidente del dichoso semáforo que ha redundado en una penalización de 10 plazas en el GP de Francia, acompañando de su amigo Rosberg que pasaba por allí.
Seguramente, en las próximas 2 carreras, Kuki y Estefi estarán de despedida y de luna de miel, y por lo tanto, Kimi, Alonso, y por lo visto, Hamilton también, podrán respirar tranquilos, y escapar al influjo de nuestro gran amigo Jordi, e intentar marcarse unos buenos resultados. En cuanto a Piquet, no sería de extrañar que esta fuera su última carrera, después de hacer el enésimo error cuando circulaba detrás de su compañero Alonso.
Pero no hay que desesperar. En el lugar donde todo el mundo pensaba que podías haber muerto… luego que te habías partido sólo una pierna, y finalmente sólo tuviste una ligera conmoción, puedes ponerte líder del mundial y ganar tu primera carrera. Este será un día para recordar, la eclosión de una gran estrella, de un futuro campeón del mundo de F1. Así son las carreras…

















